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El origen de la prisión y su situación actual

    1. [1] Universidad Veracruzana

      Universidad Veracruzana

      México

  • Localización: Letras jurídicas: revista de los investigadores del Instituto de Investigaciones Jurídicas U. V., ISSN 1665-1529, Nº. 19, 2009, págs. 131-142
  • Idioma: español
  • Texto completo no disponible (Saber más ...)
  • Resumen
    • español

      Al conjugar lo que el lenguaje jurídico ordinario nos señala y la apreciación cotidiana de lo que debemos entender por institución, nos podemos dar cuenta que en el caso del castigo, además de estar regulado por el derecho penal, ha estado vigente por mucho tiempo, convirtiéndose así en lo que hoy denominamos la institución del castigo.

      Prueba de ello es cómo surge la Inquisición como una primera institución para castigar.

      La pena era considerada como medida neutralizadora de la enemistad con el soberano y la imposición de la disciplina por el terror. El castigo se infringía para arrancar una prueba de un crimen a veces no cometido. En ese tiempo, el reo podía abjurar y se le imponía una penitencia. El proceso era secreto. Si el acusado era culpable, había dos clases de sanción: las espirituales y las temporales. Hoy, para infortunio de los recluídos la prisión en su interior revive la institución que le dio origen.

    • English

      When conjugating what the ordinary legal language indicates us with the daily meaning of institution, we can realise that in relation to punishment, besides being regulated by criminal law, it has been effective for a long time, thus becoming what we denominate the institution of punishment. Proof of that is the arising of the Inquisition as one of the first institutions created to punish.

      Punishment was considered as a neutralizing agent between the enmity towards the sovereign and discipline imposition by terror. Punishment was used to pull out a proof of a crime that sometimes had not been committed. In those days, the criminal could abjure and get a penance.

      The process was secret. If the defendant was guilty, there were two kinds of sanction:

      spiritual and temporal. Today, for prisoners’ misfortune, the prison brings back to life the institution from which it originated.


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