En los últimos cuarenta años en diversas regiones de México, como Jalisco, se ha dado empuje al desarrollo de industrias denominadas como “modernas”, tal como la electrónica y el software; ello con la finalidad de incrementar el crecimiento y fomentar el desarrollo; todo esto ha ido en detrimento de aquellas industrias consideradas como “tradicionales” (calzado, textil, joyería), industrias que durante mucho tiempo han sido la base del desarrollo productivo de estas regiones. Las políticas que en materia industrial han seguido estos países ha sido impulsar a las primeras bajo el supuesto de que ellas son las que incorporan tecnología de punta, mientras que las segundas incorporan poca tecnología en sus procesos productivos y en general no innovan. Sin embargo el comportamiento industrial ha dado muestra de que lo anterior constituye una falacia.
Las políticas gubernamentales que se implementaron en materia industrial dieron como resultado el incremento en la participación productiva de las actividades industriales denominadas “modernas”, tal como la electrónica y software; sin embargo, aquellas actividades de tipo tradicional como la joyería; no sólo mantuvieron sino que incrementaron su dinamismo productivo y comercial. Esta dinámica se observa en la absorción de empleo y en la participación productiva a nivel nacional.
La industria joyera es un ejemplo de ello, pues a partir de la generación de la capacidad empresarial, del capital social y el trabajo conjunto con el gobierno, entre otros; ha logrado influir en el desarrollo local de la región. Por tal motivo en el presente trabajo se analiza tal industria tratando de destacar, a partir de entrevistas a actores claves y de un análisis cuantitativo a tal industria, los factores elementales que impactaron en el desarrollo local de Jalisco.
© 2001-2025 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados