El apodo es el apelativo que alguien se da o recibe viendo cómo es o lo que hace. Describe mejor a las personas que sus apellidos y nombres ya que se orienta a calificarlas física o moralmente. Que estudiantes de una lengua extranjera se atribuyan apodos en este idioma puede considerarse un elemento motivacional en su aprendizaje, a la vez que denota una actitud integradora hacia la cultura meta. 181 estudiantes de español de un total de 563 encuestados permiten evidenciarlo en el contexto marfileño. Los apodos hispanizados se construyen según cinco técnicas lingüísticas: la traducción, la apócope, la aféresis, la parodia y la correspondencia; y remiten a la descripción física o moral, al fútbol o a las telenovelas latinoamericanas, a una actividad practicada por el apodado o a la experiencia familiar, escolar o religiosa. Los apodos atribuidos por uno mismo motivan más que aquellos que vienen de los demás, a no ser que estos se deban a su buen rendimiento en español. Los apodos que establecen la comparación implícita del apodado con personas concretas de la cultura meta tienen un mayor poder de identificación con la misma que los apodos basados en conceptos abstractos. Al tener una connotación positiva, si se utilizan en clase a la hora de distribuir la palabra o para ciertas actividades, los apodos hispanizados de los estudiantes pueden contribuir a hacer menos artificiales de lo que son los ambientes de nuestras aulas en un contexto de no inmersión. Pues, donde se emplee para llamar a las personas o dirigirse a ellas, un apodo hispanizado forzosamente algo hispaniza de la situación de comunicación.
A nickname is a name that people give themselves or receive from others because of how they are or what they do. It describes people better than their surnames and names since it is oriented to qualify them physically or morally. The fact that students of a foreign language give themselves nicknames in this language can be considered a motivational element in their learning, as well as denoting an inclusive attitude towards the target culture. 181 Spanish students out of a total of 563 respondents allow us to demonstrate this in the Ivorian context. Hispanized nicknames are constructed according to five linguistic techniques: translation, apocopate, apheresis, parody, and correspondence, and they refer to a physical or moral description, to football or Latin American soap operas, to an activity practised by the person, or to family, school, or religious experience. Nicknames created by oneself motivate more than those that come from others, unless these are due to the good performance of the person in Spanish. Nicknames that establish an implicit comparison of the person with concrete people in the target culture have a greater power of identification with it than nicknames based on abstract concepts. By having a positive connotation, if they are used in class for certain activities, the hispanized nicknames of the students can contribute to making the environments of our classrooms less artificial than they are in a non-immersion context. Because, where they are used to call people or address them, hispanized nicknames necessarily hispanize something in the communication situation.
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