A mediados del siglo XIX, Almadén era el principal productor de mercurio del mundo. La mina de Idrija (entonces Austria, ahora Eslovenia) producía la mitad que Almadén, la de Huancavelica (Perú) estaba casi agotada y la de Monte Amiata (Italia) todavía no había comenzado su producción. En los Estados Unidos, los yacimientos de mercurio eran de segundo orden, pero todo cambió en 1845 cuando fue descubierto, en California, un yacimiento de extraordinaria riqueza al que denominaron New Almaden. Comenzó entonces una rivalidad por el control del mercado mundial del mercurio, hasta entonces dominado por los Rothschild, quienes poseían la comercialización del mercurio de Almadén a cambio de los empréstitos hechos a la Hacienda Pública española. Por otro lado, la propiedad de New Almaden intentó eliminar a los Rothschild del mercado, proponiendo al Estado español, en 1867, arrendar la mina de Almadén por un periodo de treinta años, lo que al final no se llevó a cabo. La solución a esta pugna vino por el agotamiento del mineral en New Almaden, un yacimiento de elevada ley del mineral, pero siete veces más pequeño que el existente en Almadén. Este artículo analiza la repercusión que tuvo la repentina aparición del yacimiento de New Almadén en el comercio global del mercurio y la causa de su brusca desaparición. Para ello se ha analizado a fondo la amplia documentación existente, en español y en inglés, sobre los yacimientos de Almadén y New Almaden, así como de la competencia en el mercado mundial del mercurio en la segunda mitad del siglo XIX.
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